Ya sea que estés visitando a tu abuelo los problemas de salud relacionados con la edad pueden representar una barrera para la comunicación efectiva.

abrahamc Por: Abraham Torres

Condiciones crónicas, tales como las demencias o la pérdida auditiva, así como los efectos de la medicación pueden complicar las conversaciones y el entendimiento. Durante períodos de lucidez disminuida, las interacciones pueden crear una experiencia frustrante y aparentemente inútil.

Sin embargo, hay técnicas que puedes usar para facilitar la interacción con adultos mayores para crear un ambiente amigable en la comunicación.

Ten en cuenta los problemas de salud de la persona

hombre1

Los adultos mayores pueden tener problemas de salud que le dificultan hablar y entender. Asegúrate de considerar la salud de la persona antes de inicias la comunicación. Por ejemplo, ellos pueden tener problemas al escuchar, problemas al hablar, y pérdidas de memoria. Estos factores pueden generar complicaciones durante la comunicación. Y recuerda, la edad cronológica no es siempre un indicador verdadero de la salud de una persona. (ver Advertencias).

Cuida que el ambiente en el que estás estableciendo la comunicación.

hombre2

Asegúrate de evaluar el ambiente en el cual te estás comunicando, el cuál podría afectar los problemas de audición y expresión que pueda tener el adulto mayor. ¿Hay algún ruido perturbador de fondo? ¿Hay muchas personas hablando en la misma habitación? ¿Hay música molesta? ¿Hay distracciones que puedan afectar tu comunicación? Pregunta al adulto mayor si el ambiente es cómodo para él/ella. Si percibes cualquier alteración, trasládense a un sitio más tranquilo y silencioso.

Habla claramente y articuladamente, y establece contacto visual.

mujer1

Los adultos mayores tiene problemas escuchando. Es importante articular tus palabras y hablar claramente. Direcciona tu conversación hacia su cara, no hacia el lado. No te comas las palabras: mueve tu boca y pronuncia cada palabra de forma precisa y cuidadosa. Cuando tu lengua “baila” en tu boca cuando hablas, articulas más claramente. Si tu lengua “duerme” y juega un papel pasivo, es más probable que no estés articulando tan bien como podrías.

Ajusta tu volumen apropiadamente.

Hay una diferencia entre articular y hablar alto. Aprende a adaptar tu voz a las necesidades individuales. Evalúa el ambiente y como se relaciona con las habilidades auditivas de la persona. No grites simplemente porque el oyente sea mayor. Trata a cada persona con respecto articulando y hablando a un volumen confortable y que sea apropiado tanto para ti como para tu interlocutor.

Emplea ayudas visuales, si es posible.

hombre3

Si un adulto mayor tiene un problema de audición o memoria., es importante ser creativo. Las ayudas visuales son de mucha ayuda. Muestra al individuo de qué o de quién estás hablando. Por ejemplo, puede ser mejor decir, “Tiene dolor en la espalda (señalando hacia tu espalda)? ¿Tiene dolor en su estómago (señalando tu estómago)?” en lugar de simplemente preguntar “¿Tiene algún dolor o malestar? “