Una de las enfermedades oculares más comunes son las Cataratas. Esta afección se produce cuando el cristalino (lente interno del ojo) se torna opaco con el pasar de los años y va perdiendo su transparencia ocasionando visión borrosa e incluso pérdida de la visión.
kalouc Por Alberto Salomón

A mayor pérdida de transparencia, más avanzada será la catarata y mayor será la disminución de la visión.

Es importante saber que el cristalino está compuesto en su mayoría por agua y proteína. Cuando esta proteína se acumula, nubla el cristalino disminuyendo la luz que llega a la retina. La opacidad puede ser tan severa que hace borrosa la visión. La mayoría de las cataratas relacionadas con la edad se desarrollan debido a las acumulaciones de proteína.

Cuando la catarata está pequeña, la opacidad afecta solamente una pequeña porción del cristalino. Quizás no noten cambio alguno en la visión. Las cataratas tienden a “crecer” lentamente, así que la visión se deteriora gradualmente.

Otro momento en el cual puede aparecer una catarata es cuando el cristalino cambia lentamente a un color amarillento o marrón, añadiendo un tinte de este último color a la visión.

Al principio, la cantidad del tinte puede ser poca, sin causar problemas con la visión. Este cambio gradual en la cantidad del tinte no afecta la claridad de la imagen transmitida a la retina.

Si la decoloración avanzada del cristalino, quizás no se pueda identificar los tonos azulados y morados. Por ejemplo, se podría creer que quienes sufren cataratas tienen puesto un par de calcetines negros y no se darán cuenta que son morados hasta que sus amigos se lo digan.

Algunas recomendaciones que ayudarán a reducir la incidencia de las cataratas son no fumar, comer sano, protegerse de los rayos UV, prevenir traumas oculares utilizando elementos adecuados si se realiza alguna actividad con riesgo de traumatismo, ya sea trabajos o deportes que lo requieran.